Un hombre alado, extraña la tierra.
Te queríamos ver volver, queríamos que te despertaras cuando el temblor pasara. Pero eso no pasó. Y te fuiste a deslumbrar a los ángeles con tu voz. Te convertiste en otra estrella que brilla desde el cielo para alumbrarnos a todos. Nos dejaste vacíos pero para completarnos, dejaste tu legado, tu música.
Yo siempre amé tu locura.
¡Gracias por venir!

